Sierra Magina
logo2.gif (1657 bytes) Jaén Parque Natural
Parque natural de Sierra Magina

SIERRA MÁGINA

Localización Senderos
Flora y Fauna Lugares de Interes
Datos Físicos Municipios

Localización:

Se encuentra localizado al Este de la ciudad de Jaén, a 37° 44' latitud Norte y 3° 28' longitud Oeste. Su extensión es de 19.900 hectáreas y su altitud varía entre los 800 y los 2.167 metros sobre el nivel del mar. Se trata del macizo más elevado de la provincia con 2.167 m de altitud (Mágina), y el tercero en Andalucía tras Sierra Nevada y La Sagra. La naturaleza caliza de las rocas ocasiona un paisaje escabroso donde es fácil encontrar lapiaces, torcales, dolinas,... y otras formas propias del llamado modelado «Kárstico» sobre las que se asienta una vegetación mediterránea. Las fuertes pendientes de este macizo y la erosión son la causa de la pobreza de sus suelos, que poseen una clara vocación forestal. El Parque posee cumbres que superan los 2.000 m de altitud, lo que determina que la vegetación se componga de especies diferentes a distintas alturas

Este conjunto de montañas se sitúa al sur de la provincia de Jaén, a unos 30 km de la capital destacando entre las próximas depresiones del Guadalquivir y del Guadiana Menor y otras sierras de menor altura. Ocupa los municipios de: Albanchez de Ubeda, Bedmar, Bélmez de la Moraleda, Cambil, Huelma, Jimena, Jódar, Pegalajar y Torres.

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Mapa del Parque Natural Sierra Mágina

Flora y Fauna:

FLORA

Las mesas forestales de esta sierra están formadas básicamente por la encina y el quejigo, así como por el pino carrasco y el pino salgareño. En el sotobosque se encuentran especies como el agracero, la cornicabra, el lentisco y el espino entre otras. Hay endemismos vegetales, cuatro de ellos exclusivos del Parque, que son: Jurinea fontqueri, Helianthemum frigidulum, Lithodora nitida y Vicia glauca ssp. Giennensis. Los mamíferos más representativos son el jabalí y la cabra montés. Son muy abundantes las rapaces, entre ellas se encuentran el águila real, el halcón peregrino y el águila perdicera.

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La ganadería y la agricultura, junto con la explotación maderera, constituyen los principales aprovechamientos del Parque. Sin embargo, existen otras actividades a destacar como son la industria artesanal del esparto, de los turrones y dulces de Navidad, en localidades como Jódar o Huelma, que alcanzan una notable fama en el mercado Nacional. En este Parque, puede practicarse un turismo deportivo incluida la caza y la pesca. No obstante, carece de problemas de alojamiento ya que dispone de la suficiente infraestructura hotelera.

Desde el punto de vista paisajístico el observador que contempla Mágina desde el Valle del Guadalquivir o la Loma, percibe la dimensión vertical como un elemento determinante del paisaje.

Las principales cualidades de este archipiélago es el servir de refugio o reducto, a muchos organismos que aunque en otro tiempo debieron ser frecuentes en el llano desaparecieron con la transformación humana del paisaje. Y aunque el Parque no ha escapado a la acción humana a lo largo de la historia, lo cierto es que este territorio, poco adecuado para la agricultura y de complicado acceso, ha permanecido menos alterado que las llanuras adyacentes.

A los condicionantes geográficos del entramado natural en Mágina, se solapa la variabilidad en el tiempo. La naturaleza es dinámica y como tal varía en el tiempo evolutivo y, cíclicamente, a lo largo del año. Los cambios climatológicos estacionales condicionan, y en mayor medida cuanto más acusados son, la presencia de las especies en función de sus adaptaciones a estos cambios y sus consecuencias. La variación climática a mayor escala acaecida en el pasado permitió, asimismo, la confluencia de especies de muy distintos orígenes.

El paisaje en Mágina no es el mismo a lo largo del año. La visión de sus cumbres en el mes de julio, con la floración de las especies vegetales en pleno apogeo, tiene poco que ver con la del uniforme manto níveo que las recubre durante el mes de enero. Igualmente, el mismo bosquete de cornicabras (Pistacia terebinthus) en las faldas del Cerro Carluco recrea muy distintos paisajes durante el mes de mayo que a finales de octubre, cuando sus hojas se tiñen de tonalidades naranjas y rojas.

Con el paisaje, indicador visual, cambian estacionalmente el estado de los organismos y su relación con el resto de seres vivos. Incluso cambian los propios organismos, apareciendo especies nuevas y marchando otras.

Datos Físicos:

Suelos dominantes:

Xerochrept, Haploxeralf, Calciorthid

Materiales originales:

Triásico: Margas abigarradas, yesos, calizas y carniolas
Neógeno: Indiferenciado, margas y areniscas
Jurásico: Calizas, margas y margocalizas y margas siliceas y calizas
Cretácico: Margocalizas y calizas detríticas
Cuaternario: Aluvial

Datos climatológicos:

Temperatura media anual, ºC: 10-17.5
Precipitación media anual, mm: 400-700
Meses con mayor precipitación: Dic-Ene
Meses de menor precipitación: Jul-Ago
Dias con temperaturas £ 0, ºC: 10-20

Datos fisiográficos / administrativos:

Extensión (Km2): 1102
Altitud, m: (400-1922) 931
Pendiente, %: (1-19) 8
Términos municipales: Albanchez de Ubeda, Bedmar y Garciez, Belmez de la Moraleda, Cabra del Santo Cristo, Cambil, Huelma, Jimena, Jodar, Larva, Torre.

Municipios:

 Albánchez de Úbeda

 Bedmar y Garcíez

 Bélmez de la Moraleda

 Cambil

 Huelma

 Jimena

 Jódar

 Pegalajar

 Torres

 Larva

 

La actividad agrícola de la sierra se remonta hasta el final del siglo XV cuando, tras la reconquista, los nuevos pobladores procedentes de los reinos de Jaén y Granada comienzan a cultivar la tierra. El olivar es el cultivo más extendido dentro del Parque Natural, aunque también se cultivan higueras, cerezos,...Los municipios del Parque cuentan además con tradiciones artesanas de elaboración de dulces y chacinas, esparto, etc.

Frontera natural entre los territorios musulmanes y cristianos durante los siglos XIII y XV, Sierra Mágina conserva en sus pueblos restos de fortificaciones y castillos que datan de esta época: los torreones de Bélmez y Cuadros, los castillos de Bedmar, Jódar y Albánchez de Ubeda, y los restos de fortalezas y murallas árabes de Jimena y Cambil, conquistada por los cristianos en 1485.

Lugares de interés:

La industria del esparto, en Jódar, y la de turrones y dulces de Navidad, en Huelma, son un claro exponente de la actividad artesanal de la región.

Un recorrido turístico por toda esta comarca es muy enriquecedor desde el punto de vista cultural y humanístico, por la idiosincrasia de sus pueblos y por sus tradiciones y costumbres, algunas de ellas transmitidas de generación en generación desde hace cientos de años.

Senderos:

Gibralberca

FuenMayor

Adelfal de Cuadros

Las Viñas

Sendero de Gibralberca (circular, 4,5 Km, 2 horas)

Partiendo del Area Recreativa de Gibralberca, con sus centenarias encinas, donde también vemos lamos blancos y álamos negros, tomamos el camino que circula junto a especies colonizadoras propias del matorral mediterráneo, como el enebro de la miera, la retama y la aulaga. Más adelante, la presencia de espino albar nos indica buenas condiciones de humedad edáfica.

Llegando a la "Huerta del Moro", una superficie llana en la que se realizó una repoblación de pino resinero, y a lo largo del camino que la rodea, podemos apreciar la presencia de serbales, encinas, quejigos y arces de Montpellier, bajo los cuales se encuentran especies que requieren sombra como el brusco y trepadoras propias de bosques cerrados como la madreselva y la hiedra.

Siguiendo el sendero encontramos una nueva repoblación de pino carrasco, junto a zonas de encinar en recuperación tras siglos de tala continuada para el carboneo. Tras años de abandono de este encinar, en que los nuevos ejemplares crecían débiles debido a la sobre densidad, compitiendo por agua, luz y suelo, hoy día se está alcanzando poco a poco, mediante sucesivos aclareos controlados, que se acerque a su estado de madurez.

Desde este lugar, que es un buen punto de observación del paisaje, pueden apreciarse varios picos de la sierra, tres de los cuales superan los 2.000 metros de altura: Almadén, Pico Mágina y Ponce, y superando los 1.900 el Serrate o Serrezuela. Observándolos de arriba abajo podemos diferenciar los distintos pisos de vegetación, la parte más alta, desarbolada, sólo se aprecian grandes manchas verdes y rastreras que corresponden a enebros y sabinas de alta montaña. Sobre este piso existió un arbolado abierto de pinos laricios y silvestres que, por intervención humana, desaparecieron casi completamente, apreciándose sólo al Este de nuestra panorámica. Por debajo de este piso está el propio de acerales y quejigales o de encinares de poco porte, apreciándose muy bien en el Almadén, al Oeste de nuestra vista. El piso inferior se caracteriza por la presencia de encinas en lugares de suelo profundo y más umbríos y pinos carrascos en exposiciones de solana o en suelos secos y drenados. Por otro lado, desde esta posición elevada no es infrecuente la observación de aves rapaces, especialmente ejemplares de águila real.

Camino abajo llegamos a la Umbría de Cano que, con sus magníficos quejigos muestra que la vegetación propia de estas umbrías fueron los bosques de caducifolios, por lo que, una vez mitigada la presión humana, estas formaciones vegetales han comenzado a rebrotar.

Durante el recorrido son frecuentes las señales de zorros y garduñas, viéndose también algunas señales de conejos y jabalíes. Entre las aves es habitual el arrendajo, así como otras de ambiente típicamente boscoso, como el carbonero común, el herrerillo común y el pinzón.

Bajando el camino hasta llegar a un cruce, casi en la misma carretera y tomando la dirección que asciende, nos dirigimos hacia nuestro punto de partida atravesando olivares

Sendero de Fuenmayor (circular, 11 Km., 5 horas.)

Partiendo del área recreativa de Fuenmayor, se comienza a ascender ligeramente en dirección sureste por una carretera asfaltada que, tras unas decenas de metros, se transforma en pista de tierra.

En su primer tramo, el sendero recorre un encinar poco despejado que alterna con cultivos de cerezos, habitual en las fincas de la zona, que aprovechan la resistencia de estos árboles frutales a las duras condiciones invernales.

Tras un kilómetro de marcha, a unos cinco metros a la derecha del sendero, se encuentra la cascada de Zurreón que, estacionalmente, ofrece un bello salto de agua, más especial aun cuando se congela.

Al alcanzar el segundo kilómetro de sendero se alcanza a divisar una amplia panorámica del pueblo de Torres y del paisaje humanizado de cultivos que se despliega en todas direcciones en su derredor, internándose esporádicamente hacia el corazón de la Sierra.

A escasa distancia, siguiendo el sendero, nos encontramos con la Fuente Nita y, algo más adelante, a la altura del tercer kilómetro, frente al Cerro del Pajarillo, podemos observar cómo la vegetación se ha hecho más variada y densa que en el tramo previo, siendo mixta de pino, quejigo, arce y encina.

En el quinto kilómetro se llega a la base del Monte Agudo, cuya masa arbórea de pinos y encinas propicia refugio a diversas especies de mamíferos que pueden ser avistados desde este punto.

A partir del sexto kilómetro el sendero abandona la parte más silvestre de su recorrido para adentrarse por un camino estrecho y sinuoso, por un área humanizada donde se pueden apreciar los cultivos tradicionales de las fincas del Parque Natural, constituidos principalmente por árboles frutales como cerezos, caquis y olivos.

Tras serpentear entre las fincas, a la altura del octavo kilómetro, el sendero se cruza con la carretera asfaltada que procede de Torres y que conduce, 3 Km. más arriba, al área recreativa donde se ha iniciado el sendero.

Adelfal de Cuadros (Circular, 0,5 Km., 20 min.)

Partiendo desde la zona donde se ubica el kiosko del área recreativa, junto a la que se encuentra la señal de inicio de sendero, rodeada de especies arbóreas propias de ribera como el sauce llorón y la higuera, y otras como el ciprés de Arizona, atravesamos el primer puente del río y comenzamos el sendero curso arriba.

El recorrido transcurre por la margen izquierda del río Cuadros, y a lo largo de todo su trayecto domina una formación vegetal muy característica y singular: el adelfal; constituido básicamente por adelfas.

El adelfal natural de Cuadros es, probablemente, uno de los de mayor tamaño e importancia de la Península Ibérica.

Las adelfas son plantas que no resisten las heladas frecuentes, situando se en las partes bajas de Sierra Magina. Necesitan cierta humedad en el suelo y normalmente es tan asociadas a barrancos o cursos de agua. Poseen una gran capacidad de rebrote, lo que sin duda es una adaptación a las avenidas y riadas que suelen producir en areas de clima mediterráneo. Toda la planta es muy venenosa, lo que le permite sobrevivir en presencia de ganado doméstico, y almacena gran cantidad de agua en sus hojas y tallos que la hacen de muy dificultosa combustión.

A lo largo del sendero es posible observar otras especies vegetales asociadas a los cursos de agua como el al amo blanco, el álamo negro, el sauce y el taraje, que es un indicador de suelos salinos o ricos en yesos Mas allá de la franja del adelfal, se localiza también el pino carrasco, la retama, el lentisco, el espino albar y la cornicabra.

El río Cuadros, tradicionalmente disminuye su caudal en el periodo estival, lo que implica que las especies de peces se reduzcan únicamente al cacho. (Otras especies de vertebrados corresponden principalmente a aves, entre las que destacan el carbonero común, el herrerillo común, el verderón, además del petirrojo y la curruca capirotada como invernantes.

Al llegar al segundo puente sobre el Cuadros se continua recto por la senda, que a veces transcurre por antiguos lechos del río hasta que alcanzamos un cerramiento de roca. Es el nacimiento, donde la limpieza del agua, debido a su filtrado a través de la caliza, permite la presencia de diversas plantas acuáticas entre las que destacan los berros.

Volviendo sobre nuestros pasos y cruzando ahora el segundo puente, atravesamos una explanada con nogales a su alrededor, donde finaliza el sendero.

Las Viñas (Circular, 10Km.,4 horas)

A 5O0 m. del adelfal de Cuadros, por el carril que sube a la sierra, la señal del inicio del sendero nos encamina hacia abajo, al Río Cuadros, atravesando una antigua zona de cultivo cubierta actualmente por pinos carrascos de repoblación, bajo la cual ejemplares aislados de enebros de la miera, retama, lentisco, espino albar y escobón van recuperando gradualmente la cubierta herbácea e incrementando el numero y densidad de especies de matorral.

Pasando el vado del no, donde abunda la adelfa y, en menor medida el labiernago, tomamos una senda que zigzaguea por la pendiente del Monte Carluco y que transcurre por una repoblación artificial de pino carrasco sobre la que aún no se han realizado aclareos, teniendo como consecuencia una masa homogénea de árboles excesivamente delgados y débiles. Durante la ascensión, se pueden apreciar la presencia de otras especies de plantas como el aladierno, el romero y la zarzaparrilla, que huye de las frecuentes heladas del fondo del barranco. Esta parte del sendero, utilizado tradicionalmente para el tránsito de caballerías con carga e incluso de carretas tiene, reforzando algunos tramos, diques de piedra en sección, es decir, sin ir trabado en cemento ni otro material similar.

Casi en la cima, en un claro entre los árboles, se divisan rocas calizas de color rojizo debido a la presencia de óxidos de hierro y formaciones vegetales y también el Pico Carboneras y el Campanario, bajo los cuales se divisan pinos laricios.

A partir de allí llegamos a una zona casi llana, aun entre los pinos carrascos, donde, habiendose realizado aclareos, se observan con frecuencia espárragos, brotes de acebuche, hiniestas y romero. Esta zona llana es a la que se denomina "Las Viñas" porque hasta hace un siglo este era su cultivo, que desapareció bajo la plaga de filoxera.

Al final de este llano tenemos una hermosa panorámica desde donde observamos la Serrezuela de Bedmar, el Cerro Fique, los Torcales, Ubeda y Baeza, el Aznaitin, la Golondrina y el Valle del Guadalquivir.

Descendiendo hacia la Fuente de la Fresneda, podemos apreciar que en las zonas de mayor pendiente aún se encuentra vegetación arbustiva y arbórea natural formada por coscoja, aladierno, lentisco y cornicabra. En la fuente, donde ya no quedan fresnos, es frecuente observar jilgueros, verdecillos, pardillos, petirrojos y mirlos entre las aves, además de renacuajos de sapo común según la época.

Dirigiéndonos hacia Cuadros, un cruce nos desvía al Torreón del mismo nombre, una torre vigía del siglo Xl aproximadamente desde donde podemos apreciar el Valle del río Cuadros, con sus huertas y policultivos, que hace unas décadas eran famosas en toda la comarca, y desde donde, en el Siglo XVI se exportaban frutas a Italia.

Bajando. por el camino podemos ver zonas de cultivo que debido a las elevadas pendientes y pobreza del suelo han sido abandonadas produciendo en algunos casos grandes fenómenos erosivos.

Finalmente llegamos a la explanada de la ermita de Cuadros y bajamos hasta la cueva, que es una formación de toba, bajo la cual circula el río. Desde aquí seguimos por el carril asfaltado, pasamos el puente y giramos a la derecha hasta llegar de nuevo al adelfal de Cuadros.