Parques Naturales
logo2.gif (1657 bytes) Jaén Parques Naturales
Parques Naturales

PARQUES NATURALES

La provincia de Jaén le ofrece casi todos los parajes naturales que a usted le pueden interesar: ríos, embalses, llanos, montañas -ya sea escarpada o suave, puesto que es la provincia más montañosa de Andalucía-; fauna -del toro bravo al águila real-, y flora -del arce o el enebro a la autóctona violeta de Cazorla-. El problema de la ecología giennense es que algunas especies o algunos parajes están en peligro de extinción o se han extinguido ya, como el lobo andaluz de Sierra Morena, aunque hay quien afirma que quedan veinticinco ejemplares. Las causas son conocidas: o la mala utilización del poder -sea de la clase que sea- que extermina todo lo que no le es útil para su beneficio rápido; o la pobreza que incita al furtivismo o al aprovechamiento indiscriminado para su subsistencia. Parece que el IARA (Instituto Andaluz para la Reforma Agraria) y el AMA (Agencia del Medio Ambiente), están tomando decisiones para atajar estos problemas. Pero como en tantas otras cosas, Jaén está lejos de Sevilla y tiene pocos valedores aunque muchos votantes. De todas formas olvidémonos de estas cuestiones y aprovechemos el tiempo para disfrutar lo que queda, que todavía es bastante.

Como en tantas otras rutas, entraremos por la N-IV por el paso de Despeñaperros, un paso difícil hasta hace pocos años y ahora de fácil recorrido. El origen de su nombre no está muy claro, pero conformémonos con la conseja que dice que su denominación arranca de la batalla de las Navas de Tolosa que se libró por estos andurriales y, como tanto los musulmanes como los cristianos se obsequiaban con el apelativo de "perros", y no sólo se mataron con espada, alfange, daga o flecha, si no que muchos cayeron despeñados por los abruptos riscos, el conjunto del paso acabó llamándose "Despeñaperros".

Antiguamente estas montañas se llamaron El Muradal. Sin duda, antes de entrar en las fragosidades de estos montes, ha pasado por un pueblo que se llama Almuradiel -que tomó su nombre de Almuradal) Lo intrincado de sus montañas y la dificultad de cruzarlas hizo que, desde los tiempos de Viriato, sirvieran para que guerrilleros, bandoleros o "maquis" las utilizaran como refugio. Los romanos construyeron una de sus vías para atravesar esta cordillera que ha quedado con la denominación de "Real". La encontrará, -sus restos-, al pie del Pico de la Estrella; cuando los aviones volaban más bajos, sus 1.300 metros les indicaban que debían abandonar el curso del Guadalquivir, y tomar rumbo norte, si querían llegar a Madrid.

El pueblo más próximo al Pico de la Estrella al que se puede llegar en automóvil es Miranda del Rey. Hubo por aquí cerca, desde los tiempos de los Reyes Católicos, una venta, la de los Palacios, que sirvió de cobijo a viajeros, bandoleros y escritores románticos. A finales del siglo pasado, con el trazado de una nueva carretera y el paso del ferrocarril, dejó de tener utilidad. Pero antes, para que el paso de castilla a Andalucía no fuera tan peligroso, el Rey Carlos III encargó a un español de la otra orilla, Pablo de Olavide, la construcción de algunos pueblos que pusieran en cultivo aquellas tierras y pudieran defenderlas de los bandoleros. Así nacieron La Carolina, Isabela, Fernandina, Miranda del Rey...

En el paso de Despeñaperros puede desviarse por un malísimo camino -hágalo a pie-, para disfrutar de Valdeazores, que el botánico Font Quer llamó "Valdeflores"; y no deje de contemplar, -hay miradores al lado de la carretera-, los Órganos -por el parecido que las formaciones de cuarcitas tienen con los tubos del instrumento musical-, el Salto del Fraile -desde donde al parecer un religioso se despeñó huyendo de sus muchos pecados- y otros varios parajes de gran belleza.

Pasada La Carolina, y por el oeste, tome la desviación a El Centenillo. Encontrará encinas, jaras, lentiscos, majuelos, y la vegetación propia del bosque mediterráneo. Además lavaderos y escoriales de muchas minas abandonadas cuyo centro era y es un pueblo delicioso, El Centenillo, pequeño y agradable con gente amable, -como toda la de la provincia-, aunque al principio le parezca poco comunicativa, que le podrá indicar trochas y veredas que harían interminable esta ruta si aquí las describiéramos. Si prefiere seguir por el este, también desde La Carolina, puede dirigirse a Vilches, centro de otra zona de Sierra Morena verdaderamente hermosa y un poco menos abrupta. Esta usted en una zona que da cobijo al animal totémico de España, de Andalucía y del más antiguo reino de la Península: Tartesos, cuyo "rey Gerión era rico en ganados de todas clases". (Al menos, eso escribía Estrabón). Y no olvide que se encuentra en el límite nororiental de aquel reino que terminaba, para unos en la Sierra de Segura de la que luego hablaremos, y para otros en la costa levantina. El caso es que por estas sierras de Las Peralejas y Cabeza Grande encontrará pastando numerosas ganaderías de toros bravos. La Unión de Criadores de Toros de Lidia tiene en sus libros censadas en esta zona dieciséis ganaderías de toros bravos de primera categoría, y muchísimas más de segunda y tercera. Estas y aquellas se extienden hacia el sur para llegar hasta Ubeda.

Antes de abandonar estos parajes le diremos que hay una empresa turística que hace el recorrido de esta zona a caballo en fines de semana y también durante ocho días. Si está usted interesado pregunte en agencias turísticas o en el pueblo de Aldeaquemada.

Desde Aldeaquemada, y por un camino muy malo que lleva a las Navas de San Juan, puede ir a pie a visitar una cascada insólita, la de Cimbarra formada por el arroyo Martín, un afluente del Guarrizas, en un terreno abrupto y agreste pero de una gran belleza y de gran riqueza botánica.

Siguiendo la N-IV nos vamos ahora a Andújar, que nos servirá de base para otros estupendos recorridos por esta Sierra Morena. Si antes pudimos visitar pasos angostos, minas abandona- das, poblaciones "ilustradas", calzadas romanas, paisajes agrestes o suaves colinas, ahora estamos en la comarca que mejor retrata lo que Sierra Morena es en la provincia de Jaén. Está mucho menos poblada, tiene menos altitud en sus cumbres, pero es el paraíso de los cazadores, y conserva un santuario mariano muy venerado por giennenses y foráneos. Para subir a él utilice la antigua carretera N-IV, que da acceso a Andújar y en cuyo kilómetro 322 nace la carretera J-501. A la altura del kilómetro 27,5 está el monumento a Solitario, el jabalí sobre el que escribió un libro Jaime de Foxá. Esta zona ha sido declarada Parque Natural por el Gobierno Autónomo de Andalucía.

Por esta Sierra Morena es por donde dicen que quedan los veinticinco ejemplares de lobos andaluces, especie autóctona de menos envergadura que la común. También encontrará linces ibéricos, venados, corzos, jabalíes, gamos, cigüeña negra, águila real, águila imperial... A unos treinta y cinco kilómetros de Andújar, y por una carretera no muy buena, puede llegar a un doble pantano, el Embalse del Jándula y el Embalse del Encinarejo, también sobre el Jándula. De la belleza de este lugar son testigos algunos jefes de Estado que el Presidente del Gobierno ha invitado a descansar en un cortijo de ICONA que aquí existe. Esta es una zona de cacerías, a partir del 12 de octubre se abre la veda y, pagando los correspondientes derechos, puede cazar jabalíes y venados.

Si le gustan las montañas puede ir hacia el sur de la provincia donde encontrará la famosa Peña de Martos, de arduo subir, o las montañas que rodean Alcalá la Real.

Antes de llegar a nuestro destino final nos queda otra montaña más áspera: Sierra Mágina (2.167 m.) a la que el furtivismo y el pastoreo excesivo han ido despojando de muchos de sus atractivos ecológicos, aunque no de los históricos; en Mancha Real y en otros pueblos de su falda, se celebran unas Jornadas sobre la historia de sus pueblos limítrofes, y desde Mancha Real, puede subir en coche -mejor si es un todo terreno- al Almadén, un pico de 2.032 m. que ha sido "desmochado" para instalar en la cumbre un repetidor de televisión. Si usted es montañero puede coronar, en este caso a pie, otros "dos mil" en Sierra Mágina: Ponce (2.000 m.), Cárceles (2.060 m.) y Peña Jaén (2.140 m.). Se puede acceder a ellos desde Cambil, por Mata Bejid, por la carretera 324.

PARQUE NATURAL DE LAS SIERRAS DE CAZORLA, SEGURA Y LAS VILLAS

Desde Mancha Real y por los "cerros de Ubeda" nos dirigimos a Cazorla, siguiendo el cauce del río Guadalquivir, cuyo nacimiento vamos buscando. A ciento tres kilómetros de Jaén, -por carreteras razonables-, está Cazorla, cabeza y principal ciudad del "Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas". Este Parque Natural, que ha sufrido la incuria de quienes debían haber mirado por él, parece que ya ha encontrado quienes entienden que es un bien inapreciable.

Veintitrés términos municipales, en todo o en parte, están incluidos en sus límites, con una extensión de 214.300 hectáreas: más del cinco por ciento de toda la provincia. Dos ríos importantes de nuestro país nacen en él: Guadalquivir y Segura. Sus montañas tienen alturas de hasta 2.106 m. (Pico Empanada). Es un verdadero paraíso, no sólo para los amantes de la naturaleza, sino para los depredadores modernos: cazadores y pescadores. Claro que, salvo algunos furtivos -que todavía existen-, la caza y la pesca están reguladas. Así como las carreteras de acceso, donde será usted avisado de lo peligroso que puede ser pernoctar fuera de los abrigos; de que no debe abandonar las sendas señaladas; y de otras cosas que no debieran advertirse, como de que no se debe encender fuego, introducir especies vegetales o animales que no sean autóctonas, verter residuos sólidos fuera de los lugares preparados para ello, o líquidos en los arroyos o ríos y, en fin, cualquier agresión al medio físico o natural. Todo esto está regulado por la ley y puede ser sancionado con multas de importante cuantía económica. De la importancia de los bosques de este Parque Natural le dará idea el saber que durante más de un siglo, y pese a carecer de costas, en España hubo una provincia marítima cuya cabecera fue Segura de la Sierra. De este Parque se talaban los troncos que, bajando por el Guadalquivir, llegaban a La Carraca de Cádiz, o por el Segura hasta cerca de Cartagena, para la construcción de los barcos de nuestra escuadra. También RENFE taló muchos árboles para las traviesas de sus raíles.

La fauna que se cobija en el Parque es importante y sería largo enumerarla, pero no debemos de dejar de citar a las águilas, -de varias clases-, halcones, milanos, cernícalos, buitres, búhos reales, alimoches, cárabos y quebrantahuesos, (aunque estos parecen que han conseguido extinguirlos); cuadrúpedos como cabra montés, ciervos (el General Franco abatió uno con tal cuerna que tardó años en superarse el "record"), jabalíes, muflones, gatos monteses, ginetas, garduñas, tejones... Entre los reptiles se encuentra la lagartija de Valverde -especie autóctona que lleva el nombre de su descubridor el doctor José Antonio Valverde-; también puede encontrar nutrias, barbos, truchas, black-bass... y hasta ánades reales.

La flora tiene varias especies autóctonas: la Violeta de Cazorla, la Aquilegia Cazorlensis, el Geranium Cazorlanun, el narciso gigante y el insectívoro Pingüicula Vallisnerifolia. Además pinos, encinas, quejigas, sauces, fresnos, chopos, enebros, tilos, arces, tejos -hay uno que se le considera milenario, ya que mide más de nueve metros de diámetro-.

Si no es usted experto en la naturaleza y quiere recorrer el Parque pida ayuda a la Agencia del Medio Ambiente de la Junta de Andalucía (hay una delegación en Cazorla y otra en el propio Parque), para que le ofrezcan las rutas más de su gusto y, fundamentalmente, asesoramiento. También puede contratar un ruta con una empresa dedicada a estos menesteres, que le llevará en "todo terreno". Pero si lo único que quiere es conocer alguna curiosidad y pasar unas horas en contacto con una naturaleza maravillosa, tiene varios recorridos.

NACIMIENTO DEL RIO GUADALQUIVIR

A diez kilómetros de Cazorla, y pasando por La Iruela, llegará al espléndido Mirador de las Palomas; desde allí siga hasta un pueblo llamado Vadillo Castril, -aunque todos le llaman solamente Vadillo-. Y sólo con recorrer catorce kilómetros más al nacimiento del río Guadalquivir donde, además de estar a más de mil trescientos metros de altitud, podrá contemplar un paisaje inigualable. Y, si algún salvaje no ha vuelto a romperla, podrá leer una lápida en la que están escritos estos versos de Serafín y Joaquín Alvarez Quintero:

     "!Detente aquí, viajero! Entre estas peñas
      nace el que es ya Rey de los ríos,
      entre pinos gigantes y bravíos
      que arrullan su nacer ásperas breñas.
      El reflejó otro tiempo las enseñas,
      las armas, los corceles y atavíos
      de razas imperiosas cuyos bríos
      postráronse en sus márgenes risueñas.
      El se ensancha entre olivos y trigales,
      cruza pueblos de hechizo y poesía
      y al mar corre a rendirle sus cristales.
      Mas, como lleva sol de Andalucía,
      sus aguas vuelven a las del mar iguales
      para llegar más lejos todavía.
      Y así van sus caudales,
      triunfantes en el seno de la ola,
      a las playas de América española."

Pero, si prefiere a Antonio Machado, recuerde que él, como tantos otros poetas, también cantó al Guadalquivir:

      "!Oh Guadalquivir!
      Te vi en Cazorla nacer;    
      hoy, en Sanlucar, morir.
      Un borbollón de agua clara
      debajo de un pino verde
      eras tú. !Que bien sonabas!
      Como yo, cerca del mar,
      río de barro salobre,
      ¿sueñas con tu manantial?"

NACIMIENTO DEL RIO SEGURA

Pontones es un pueblo a ciento veintitrés kilómetros de Cazorla, por carreteras no siempre fáciles y con demasiadas curvas. Desde allí, a cuatro kilómetros de pista forestal, está el nacimiento del río Segura (1.400 m. de altitud), en un pozo en cuyo fondo veremos una sima donde nacen las primeras aguas del que luego será río.

CENTRO DE ACOGIDA "TORRE DEL VINAGRE"

A diecisiete kilómetros de Cazorla, en la carretera que va al embalse del Tranco, está la Torre del Vinagre, un centro de acogida de visitantes y delegación del A.M.A., donde podrá conocer el Parque a través de sus salas con croquis, mapas y fotografías de la fauna, la flora y sus habitantes. También hay una sala de proyecciones, otra que es museo cinegético, otra para venta de recuer- dos, y un jardín botánico.

PARQUE CINEGETICO "COLLADO DEL ALMENDRAL"

Siguiendo la carretera del embalse se llega al Parque Cinegético, donde puede ver las especies principales que viven en el Parque, en libertad, en una especie de zoológico.

EMBALSE DEL TRANCO DE BEAS

Es uno de los embalses más grandes de España, con dos islas, Bujaraiza y Cabeza de la Viña, en su interior, que podremos ver desde el mirador "Rodríguez de la Fuente", en recuerdo del desaparecido naturalista que tantas filmaciones realizó por estas tierras.

BALNEARIOS

Hay otros tipos de acercamiento a la naturaleza, como el conseguir mejorar la salud por medios naturales, y entre ellos está el de beber aguas naturales que encierran en disolución principios activos, sistema muy utilizado a principios de siglo y que parece está volviendo a actualizarse.

En la Provincia de Jaén hay tres balnearios. En la carretera N-IV, y a la altura del kilómetro 329, está la desviación hacia Marmolejo, con aguas medicinales apropiadas para riñón, aparato digestivo, hígado, vías biliares y trastornos metabólicos. El manantial minero-medicinal nace en medio del río Guadalquivir.

Jabalcuz, que también es el nombre de la montaña cuya mayor altura es de 1.614 m., a cinco kilómetros de Jaén, es un balneario que va remediando su descuido y que sólo se abre de junio a octubre. Sus aguas son apropiadas para reumatismo, ginecología y sistema nervioso. Se encuentra en un paraje muy agradable y tan cerca de Jaén que es lugar propicio para excursiones.

San Andrés está a diez kilómetros de Ubeda, abierto de julio a noviembre y sus aguas son indicadas para enfermedades del aparato digestivo, riñón, reumatología, sistema circulatorio y sistema nervioso.

ACAMPAR

No podemos terminar esta ruta dedicada a los amantes de la naturaleza sin indicarles que en ésta provincia existen varios campings.

Para pasear por Sierra Morena, en la zona de Despeñaperros, en el kilómetro 259, podrá acampar en El Estanque. Si va a recorrer Sierra Morena, pero por la zona de Andújar, en las afueras de la misma ciudad encontrará un buen camping.

Dentro del Parque de Cazorla, Segura y las Villas; Montiñana, Coto Ríos, Llanos de Arance, Fuente de la Pascuala, Puente de las Herrerias, La Canalica (Siles), Los Molinos (Siles), La Bolera (Pozo Alcón). Y en el kilómetro sesenta y nueve de la carretera del Embalse del Tranco, Los Enebros.